La Calanque de Morgiou

La caminata se anuncia más larga y más dura que la de la Calanque de Sormiou. El acceso en coche es muy complicado y de pago. Si no quiere pasarse la mitad de su día de visita en un parking esperando que algún coche deje libre una plaza, tendra que calzarse calzado cómodo y comenzar la ascensión.

Así pues, prepárense para una bonita pero dura jornada de caminata. Tendrán que caminar unos 5 o 6 kilómetros por los rocosos altos de las Calanques, pero disfrutarán de paisajes increíbles y unas vistas.

Calanques Morgiu
Calanques Morgiou

Se puede aparcar antes del parking y la barrera que cierra el acceso a las cuestas de subida. Es justo después de las últimas casas, donde empieza la cuesta. Es lo más recomendable. Deje el coche a la sombra, si es posible, y dispóngase a caminar, sin olvidar el agua y las gafas de sol, el bañador y el gorro.

Pasada la barrera, la ascensión comienza pero es llevadera. Primero se pasa un pinar donde se agradece la frescura de los árboles. A partir de él comienzan los peores repechos. Las primeras rampas son las más duras, después varias curvas se enrollan entre las rocas para culminar en las alturas desde donde ya se ve, a lo lejos, el mar.

La visión es espectacular, pero lamentablemente, para nuestras piernas, aún no se ve el pueblecito de pescadores ni la playa. La bajada es relativamente rápida y enrevesada con cuestas durísimas que serán realmente durísimas a la vuelta. Una buena compañía será algo agradable para este largo paseo, para compartir con ella o él, los agradables silencios del verano, con las cigarras omnipresentes y el rumor del viento en las hojas de los árboles sedientos. Unos silencios que nos harán más felices al poder pensarlos y reposar en el esfuerzo del caminar. El mar nos espera, azul y brillante.

En la última curva una barca, aterrizada sin duda tras algún tsunami, da la entrada al pueblo y, sus únicos tripulantes son las flores rojas y rosas. La entrada al pueblecito es más estrecha que en Sormiou, una sola callecita donde los paisanos arreglan sus casas en los fines de semana, alejados del bullicio de la ciudad Foceana, de Marsella. Al llegar al mar, por fin, vemos las barcas de los turistas y alguna incluso de pescadores. A ambos lados hileras de casas rusticas.

A la derecha un par de bares y restaurantes donde se puede tomar un refresco o una cerveza por un precio razonable.
El puerto decepciona un poco después de la ascensión y el despliegue calizo de las montañas. Hay que continuar un poco más ya sea a izquierda o derecha y encontraremos las calitas más bonitas.

Aguas de las Calanques de Morgiu
Aguas de las Calanques de Morgiu

La calanque de Morguiou es una de las más anchas y profundas, también de las más alargadas. Hacia la derecha un sendero lleva hasta la punta del cabo del mismo nombre, donde se encuentra la cueva prehistórica submarina de Cosquer. Igualmente, otro sendero que se separa antes de dirigirse hacia el cabo cruza el macizo por un collado que lleva hasta la Calanque de Sormiou.

Hacia a izquierda otro caminito nos llevará a dos pequeñas calitas, una arenosa, otra de piedras donde es muy agradable bañarse. Continuando el sendero llegaremos a la punta de Sugiton.
Disfruten del baño y repongan fuerzas para la subida, las necesitarán.

La cueva de Cosquer

j-clottesSe trata de una curiosa cueva prehistórica, que posee abundantes pinturas conservadas en muy buen estado. Nada raro ya que su característica principal es que su entrada se encuentra a 37 metros… bajo el nivel del mar. Por ello no fue descubierta hasta 1985 por Henri Cosquer que le daría su nombre.

Équido de la cueva de Cosquer, Foto J.Clottes

Una vez sumergidos a casi 40 metros los visitantes deben recorrer un túnel submarino de 175 metros. Esa es la única entrada posible. Los cambios del nivel del mar derivados del fin de las glaciaciones han hecho que el mediterráneo crezca e “inunde” varios kilómetros de antiguas zonas litorales. En la época en la que la cueva fue habitada el  nivel del mar se encontraba a 110 o 120 metros del actual, hace unos 20.000 años en la glaciación Würm.

j-clottes01Pinturas rupestres. Foto J.Clottes

En la gruta se encuentran varias decenas de pinturas y gravados en la piedra del Paleolítico superior. La cueva fue ocupada en dos periódos. Uno alrededor de unos 27.000 años antes del presente (Gravetense), cuyas pinturas son sobre todo marcas y siluetas de manos. El segundo, (Solutrense), unos 19.000 años antes del presente donde las pinturas muestran a la megafauna de la época, bisontes, caballos, pero también animales marinos, como focas o medusas, lo que muestra la importancia de la pesca en ese momento.