Arlés

arles-anfiteatro-provenzaArlés está situado a una media hora de Nimes, cerca de Aigües Mortes y Le Grau du Roi, la playa más cercana. En una hora  se puede llegar a Marsella. También está muy cerca Nimes y Aviñón, pero sobre todo Saint Remy-de-Provence y Les Baux de Provence, pequeños pueblos con multitud de onumentos romanos y medievales, vistas magníficas y vinos destacables. Todo ello hace de Arlés una base ideal para nuestras incursiones turísticas en Provenza.

La ciudad, se sitúa junto al cauce del Ródano en las puertas del delta más grande Francia. La zona se parece un poco a la desembocadura del Ebro, en España.

Un poco de historia

La ciudad de Arlés ha sido conocida desde la antigüedad. Situada en el corredor que une y unía la península itálica e ibérica, su situación geográfica le dio gran importancia durante el Imperio Romano. Habitada por celtas y, probablemente antes por poblaciones prehistóricas, fue colonia griega antes de que César la convirtiese en ciudad romana. Serán los romanos quienes la engrandecerán y le otorgarán el prestigio del que aún hoy goza.

César en el 46 a.C. crea la colonia en donde residirán parte de los veteranos de las legiones que lucharon en las guerras galas y conquistaron Massilia, la actual  Marsella. Fue la primera edad de oro de esta “pequeña Roma en Galia” engrandecida por los monumentos e la época de Constantino.

Después Arlés se convertirá en uno de los primeros grandes centros religiosos para el Cristianismo. Las invasiones y las pestes de la alta Edad Media empobrecerán la ciudad y el éxodo rural típico de esta época apagará temporalmente su esplendor.

Más tarde, para hacer frente a las invasiones sarracenas las murallas de la ciudad son transformadas en fortaleza. Arlés renace en el siglo XII, testimoniándolo los monumentos medievales que hoy se pueden visitar. En el XVII y XVIII numerosos palacios particulares dan muestra de la importancia creciente de esta ciudad. Hoy la ciudad forma parte del patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

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Monumentos Romanos.

El Anfiteatro – Les Arenes

El anfiteatro de Arlés es junto al de Nimes el mejor conservado de Francia y, como aquél, se utiliza para espectáculos diversos, incluso las corridas de toros. Fue construido en la ladera norte de la colina de la Hauture hacia el 90 a.C.

Este anfiteatro podía acoger a unos 20.000 espectadores. Está tallado en la roca sobre la parte alta de la ciudad, aprovechando el desnivel. El Anfiteatro se apoya en una vasta plataforma de 136 metros de largo y 107 de ancho. Está formado por dos arcadas superpuestas y alcanza los 21 metros de altura. Ocupa el puesto numero 20 entre los anfiteatros más grandes del mundo romano. Los combates de gladiadores y fieras tuvieron lugar hasta el final del siglo V. Durante la Edad Media, como muchos otros recintos romanos, servirá de fortaleza y en su interior se construirán más de 200 casas y dos capillas. Habrá que esperar hasta 1825 para que su interior recupere el aspecto original. Prosper Mérimée, gran activista y amante del pasado clásico será el impulsor de su recuperación, siendo catalogado como monumento histórico allá por 1840.

Horarios
Todos los días de 10h a 17. Precio de la entrada alrededor de 6€.

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El Teatro Romano

Este edificio fue construido durante el gobierno de Augusto al final del I siglo a. C. Como en todos los teatros en él se representaron durante el apogeo del Imperio las obras de los clásicos griegos revisitadas por los autores latinos. Progresivamente, con la decadencia pasaron a primar las obras más satíricas o sencillamente vulgares, donde la risa fácil se mezclaba con la obscenidad y la escatología.

La cávea de 33 hileras de asientos podía acoger a 10.000 espectadores lo que muestra, junto al anfiteatro, la importancia de la ciudad. El muro de la escena era un elemento de propaganda, dominado por las estatuas del Emperador. De éste, no quedan más que dos columnas y otros restos arqueológicos que pueden verse en el Museo de Arlés antiguo. Está mucho mejor conservado el teatro de Orange, cuyo muro es uno de los únicos que aún se puede ver en pie.

La caída del Imperio supondrá el uso del recinto para la habitación, y esto, hasta 1834. Hoy en día ha sido rehabilitado y se utiliza para representaciones. Disfrútelo en las calidad noches del verano arlesiano.
Existen entradas mixtas que dan opción a visitar ambos monumentos a un precio más reducido. La tarjeta Pass Monument cuesta unos 15€.

El Foro

El foro era el centro económico, político, judicial, financiero y religioso de la ciudad. De él hoy no restan hoy más que ciertos fragmentos en los sótanos de algunas de las casas del centro. En la fachada del palacete Nord-Pinus, en la place du Forum, se puede observar parte de un frontón y dos columnas (II d.C.). Otros pequeños vestigios se exponen en el Museo Arlaten.

Las Temas de Constantino.

Entre el Foro y el Ródano se situaba el corazón de la ciudad romana. Las Termas de Constantino se construyeron al borde del río, en el siglo IV d.C. y se componían de varios edificios. Los restos que hoy podemos ver forman parte de un vasto conjunto construido en el siglo IV d.C. Se puede observar aún el emplazamiento de las salas de agua caliente, las piscinas y el mecanismo de ventilación del aire caliente que circulaba entre los muros a través de conductos de ladrillos huecos. La construcción un ábside semicircular iluminado por tres ventanas altas y cubierta por una bóveda, alternaba el ladrillo y la piedra calcárea. Al sur de esta parte se encontraban las salas templadas y frías, la palestra y el gimnasio.

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Los criptoporticos. Foto Cercamon

Los Criptopórticos

Con este complicado nombre nos referimos a la red de galerías que sostenían el antiguo Foro. Construidas en el año 30 a.C. sobre una pendiente natural, su edificación exigió gigantescos trabajos de relleno y nivelación. Los restos son tres galerías dobles de 3,90 m de ancho cubiertas por bóvedas de cañón. Las galerías, de casi 90 m, se comunican entre ellas por arcadas bajas sobre pilares. A finales del Imperio se utilizaron para albergar comercios, después no se sabe muy bien cual fue su uso, aunque probablemente se utilizaron como almacén.

Cerradas durante numerosos años, acaban de ser reabiertas al público.

Alyscamps

Esta necrópolis fue una de las más famosas desde el Imperio Romano hasta la Edad Media. Fue también etapa del Camino de Santiago y aparece citada en el Infierno de Dante.

Se trata de una avenida funeraria con sarcófagos que fueron inmortalizados por Van Gogh y Gauguin. Durante la época romana Arlés estaba rodeada de necrópolis, una de las cuales sobre la vía Aureliana, que acabo llamándose Alyscamps.

Más tarde, los cristianos inhumarían allí a uno de sus mártires San Genest y después a los primeros obispos de la ciudad. El lugar se convierte en una etapa obligada del peregrinaje hacia Santiago de Compostela. Hoy en día la avenida está repleta de sarcófagos que, como hemos dicho inmortalizaron Van-Gogh y Gauguin, lleva a los turistas hasta la iglesia de San Honorato. El templo fue reconstruido en el siglo XII en estilo románico coronado por una torre ortogonal.

El Museo de Arlés y de la Provenza antigua – Le Musée départemental Arles antique.

Construido sobre los restos del antiguo circo romano en 1995, junto al Ródano. Sus colecciones abordan toda la prehistoria regional y el periodo romano hasta los comienzos de la Edad Media. Cerámica, escultura, mosaico, monedas, enmarcadas en un circuito pedagógico que nos enseñará los grandes hitos de la historia pero también la forma de vida, las creencias y las relaciones de poder durante la prehistoria y el Imperio romano. Destaca la colección de sarcófagos romanos, la más importante tras la del museo vaticano de Roma.

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Monumentos medievales

En está época de pleno apogeo económico gracias al Camino de Santiago el dinero afluye a la ciudad. La vía tolosana del camino que llegará hasta Toulouse, se llama también Camino de Arlés o vía de Arlés. En este momento la necrópolis de Alyscamps se convierte en uno de los cementerios cristianos más importantes de Occidente.
El paisaje urbano no sufrirá ya cambios hasta la Edad Moderna. A principios del siglo XVI, Arlés contaba con 10.000 habitantes, siendo la segunda ciudad del Condado de Provenza, tras Marsella.

La iglesia y claustro de Saint-Trophime

Ejemplo del románico y gótico provenzal. Se sitúa en pleno corazón de la ciudad, en la plaza del ayuntamiento junto al obelisco. La iglesia y sus dependencias se construyeron en dos momentos, primero en el siglo XII y después en el XIV. Por ello combinan el estilo románico y gótico. La iglesia debe su nombre a un prestigioso obispo arlesiano, San Trophime. No deje de visitar el claustro.

Priorato de los Caballeros de Malta -Museo Réattu, Museo de Bellas Artes

Hoy es el museo de Bellas Artes. Cuenta con unos buenos fondos, tanto de pintura local, como internacional. Jacques Réattu, compró el edificio tras la Revolución y fue su fundador, en él se guardan buena parte de sus obras. Podrán encontrar también cuadros y dibujos de Bezombes, Alechinsky, Bury, Durbach, Prassinos, Zadkine, César, Buraglio, Mercier… y una cincuentena de dibujos de Picasso, pintados en 1970-71. El museo también posee un fondo de 3000 fotografías.

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Época Moderna y contemporánea

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Plaza del ayuntamiento

En su centro se encuentra un obelisco encontrado en el circo romano y emplazado en 1676. Los monumentos que se pueden admirar son la iglesia de San Trophime de la que ya hemos hablado, el Ayuntamiento (l’hôtel de ville) y la iglesia de Santa Ana, ambos el siglo XVII, el palacio del Arzobispo de XVIII y el edificio de correos construido por Auguste Véran en 1898.

El siglo XIX se caracteriza por la llegada del ferrocarril a Arles y la instalación de los talleres de trenes. El político Lamartine defenderá una línea que unirá Marsella con Aviñón por Arlés, lo que significaba unirla también con París.

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Arles y la Pintura

El nombre de Arles es indisociable del de los pintores impresionistas y vanguardistas de finales del XIX y principios del XX. Van Gogh, Picasso, etc., forman parte de la historia y de la realidad actual de Arles. La muestra, los museos, los cuadros que los maestros innovadores dejaron como huella y testimonio de esa luz y ese calor mediterráneo y sureño que les encandiló.

La impronta de Van Gogh se ha fusionado con la de la ciudad. Nadie como él supo pintar la luminosidad del sur. Es precisamente la luz del Midi, del sur, la que atrajo un día de 1888, al pintor holandés en su búsqueda de luz exterior e interior para sus cuadros. Esa fecha marca el comienzo de una época frenética donde Van Gogh pintará más de 300 obras en sólo 15 meses. El periodo artesiano fue el más productivo de su vida como pintor aunque hoy, ninguna de sus telas se encuentre en la ciudad.

Van Gogh en Arlés

Quince meses, no más, desde febrero de 1888 hasta mayo de 1889. 300 cuadros donde plasmó Arlés bajo la nieve o el sol resplandeciente de la primavera, la orilla del mar, el Ródano, los canales, las gentes trabajando, la ciudad de día y de noche.

El circuito Van Gogh por Arles

arles2.jpgHoy se pueden observar los lugares desde donde Van Gogh pintó los hoy tan afamados y carísimos cuadros. Cuadros que un día fueron despreciados y hoy ni siquiera los Estados pueden comprar. Unos 10 lugares están señalizados: la plaza del Forum para Le café le soir; el puente de Trinquetaille; el muelle del Ródano (quai du Rhône) para nuit étoilée; la plaza Lamartine para la maison jaune; el patio del Espace Van-Gogh para (Le) jardin de la maison de santé; y la carretera a lo largo del canal de Arlés a Bouc para las Lavanderas. El anfiteatro y la necrópolis de Alycamps aparecen en varios de sus cuadros.

La sombra de Van Gogh hoy es omnipresente, para beneficio de los vendedores de souvenirs, los restaurantes y las tiendas. Pero no fue el holandés, el único visitante celebre. Muchos pintores vinieron a la ciudad para encontrar la inspiración. Uno de ellos fue Léo Lelée, animado por el folclore y las vestidos locales, síntomas de un sur vivo, lejano de las miasmas parisinas. El escritor Frédéric Mistral le encontrará y ayudará.

Pero fue Van Gogh quien dio la fama a la ciudad y atrajo a otros grandes maestros. Invitado por Van Gogh, Gauguin pintará la Arlésienne en costume. Picasso, amante de las corridas de toros, venía regularmente a la ciudad, donde además tenía numerosos amigos. Picasso dona en 1971 57 dibujos a la ciudad, testimoniando su amor particular hacia Arlés.

Gracias a todos ellos Arlés es conocida en el mundo entero. Visiten la Ruta Van Gogh por Arles.

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El Espacio Van Gogh

Este antiguo hospital del siglo XVI se convirtió en centro cultural dedicado al pintor holandés. Con dos pisos y un amplio patio porticado, el interior del edificio está ocupado por un jardín francés con parterres repletos de flores. Las galerías porticadas blanqueadas con cal dan aún más brillo y vitalidad al edificio, situado en una zona comercial llena de tiendas. Fue a este hospital a donde trajeron a van Gogh cuando se mutiló una de sus orejas.

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Dónde dormir en Arlés.

En el centro encontramos los hoteles con más encanto y desde donde podemos visitar la ciudad a pie.

A las afueras, en la zona moderna encontramos hoteles de las grandes cadenas, conocidos por su estandarización, pero también por su facilidad de reserva y comodidad.

La tercera opción son los hoteles que se encuentran en mansiones, propiedades, o Mas (casonas típicas de Provenza). Estos últimos ofrecen servicios especiales, muy lujosos a veces, otras vinculados a la agricultura ecológica, rutas, paseos a caballo o en bicicleta de montaña, etc…

En definitiva una gran variedad que permitirá a cada uno encontrar su alojamiento ideal.

Si desea ampliar la información sobre los hoteles en Arlés y sus alrededores y realizar una reserva, visite nuestra página de hoteles.

De compras en Arlés, la artesanía, la gastronomía.

Durante los días soleados, en el sur de Francia casi todos, los habitantes de Arlés y los visitantes se encuentran en las terrazas y cafés que abundan en el Boulevard des Lices y en las numerosas plazas del centro. Una única advertencia, si el sol brilla tanto en Arlés, en buena parte ello se debe al viento, al mistral que frecuentemente limpia el cielo. Pero cuidado este viento frío venido del norte molesta y perturba las visitas, así que no está de mal echar un vistazo al mapa del tiempo antes de pensar en el viaje.

Le Marché du samedi

El mercado del sábado es un ritual en Arlés. No es sólo uno de los más bonitos, sino que también es uno de los más grandes y completos de Provenza. Se extiende a lo largo de dos kilómetros y en el encontramos de todo: frutas, legumbres, quesos, flores, especias, carnes y pescados, miel, productos regionales pero también ropa y calzado, tejidos, etc…

Artesanía

Como especialidades locales destacan los muebles de madera; los tejidos llamados “indios”, hechos de algodón provenzal y teñidos de vivos colores. La tradición proviene de la India en el siglo XVIII. La cerámica es también muy popular en Arlés. Descubra los talles y llévese algún tiesto, jarrón o figura.

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Gastronomía

Muchos de los productos típicos de la región se encuentran aquí. Así degustará las aceitunas, la tapenade, las tellines y la anchoïade. El queso de cabra y el aceite son igualmente reputados. En la época navideña más de 10 postres típicos pueden degustarse. La carne de toro es la estrella, pues los toros campan libres en muchos de los terrenos de la Camargue. Pero además de toros la Camargue produce su famoso arroz.

El Arroz de Camargue.

En la Camargue, humedal situado en la desembocadura y delta del Ródano, se produce el afamado arroz de Camargue, que ya se cultivaba en el siglo XIII. Se cultivan unas 20.000 ha y la producción se eleva a las 75.000 t. Al igual que en el delta del Ebro, en la zona se mezclan las aguas de río y del mar, junto con la tierra húmeda, dando lugar a un arroz particular, muy apreciado. Asegúrese de que el arroz porta en la etiqueta el símbolo de la garantía de calidad, el equivalente de la Denominación de Origen.

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El salchichón de Arlés

Se empieza a fabricar en el siglo XVII, basándose en una receta árabe. Hecho de carne de cerdo y vaca, se le añaden especias y hierbas de Provenza y también vino tinto.

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La sal de Camargue

La fleur de sal, flor de sal extraída con sumo cuidado de las salinas de la Camargue es una de las exquisiteces de la región. Añadida a las mantequillas o utilizada para salar las carnes a la brasa proporciona un placer que sólo la salud puede refrenar.

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Finalmente, después de está copiosa comida o nos queda desearles una feliz visita. El barrio de La Roquette, antiguamente de mala fama se ha reformado y atrae hoy a los viajeros. También hay que mencionar el polo cultural creado por el editor Hubert Nyssen. La Editorial Actes du Sud tiene su base en Arlés y además de editar a Paul Auster, Stieg Larsson o , ha creado un centro cultural sonde se mezclan los libros con un restaurantes, salas de exposiciones y un hamman. El centro se llama Le Mejan, situado en la literaria plaza Berberova.
Y para que no se pierdan, voila unos mapas.

Mapa y callejero del centro

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Les Baux de Provence.

A 15 kilometros al noreste en plenas colinas de Les Alpilles, se situa la ciudadela medieval de Les Baux de Provenza. Desde allí se contempla toda la llanura desde el Ródano hasta el mar y la naturaleza semisalvaje de Provenza. Viñedos, olivos, antiguas canteras y palacios medievales restaurados se reunen en este lugar único que puede ser una excelente visita complementaria a Arlés.

Mapa de la región de Arlés

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La Provenza ofrece servicios de alquiler de coche y reserva de alojamientos en hoteles en Arlés.